Bienvenidos al blog de Carlos Abella. Soy economista aunque no ejerzo; nací en Barcelona y sí me siento barcelonés. Vivo en Madrid desde 1961. Soy partidario del RCD Español de Barcelona y aficionado a los toros desde niño. He escrito ya varios libros sobre este arte. También sobre la transición política española que viví con pasión y esperanza. He trabajado casi siempre en la vida pública.
Tengo dos tertulias, una taurina y otra política, y estoy escribiendo una novela sobre los días inmediatamente posteriores a la muerte de Franco. Ya no hago deporte pero he jugado mal al tenis y al golf. Me gusta el jazz, la voz de Ella Fitzgerald, la música francesa y los Beatles. Mi canción favorita es “Misty”. Me ha entusiasmado Ingrid Bergmann, el cine de Billy Wilder y alguna de Hitchok y mi película favorita es “El apartamento”.
En fin, soy un clásico. No soy antiamericano, y creo tener suficiente criterio propio. He vivido en mi juventud en Hamburgo (Alemania), Helsinki (Finlandia) y Varsovia (Polonia). Hablo bien francés, aceptablemente inglés, casi no me acuerdo del alemán pero lo estudié en el colegio alemán hasta los catorce años. A mi pesar me cuesta hablar catalán, aunque lo entiendo todo.
En este blog quiero expresar mis ideas, mis pensamientos y reflexiones sobre cualquier cuestión de interés humano, social, cultural, deportivo, político o taurino y recibir las de los demás. Gracias por la visita y quedan pues invitados a ofrecer sus comentarios.
Abril 10, 2009 at 10:37 am
Qué alegría verte por este mundo virtual, tan proceloso a veces, per también fascinante, aunque no tanto como la vida.
Un fuerte abrazo
Agosto 7, 2009 at 7:19 pm
El domingo es mi cumpleaños. Nací veinte días antes de la muerte de Manolete, en Linares. La ventaja de nacer en agosto es que casi nadie te felicita salvo que te empeñes. Este año lo divulgo a través de este blog. Hubo una serie de años que lo celebré con amigos en la Costa Brava. Cada año sles invitaba en el restaurante que me apetecía y simpre lo pasamos bien. Este año lo celebarré con mi mujer, mi madre y mi hija en una maravilloso restaurante en el sur de Francia. Pediré nada más llegar una copa de champagne. Pienso que en cambio si es muy triste morir en agosto. Gente notable no recibe la despedida que merece. Los periódicos tiene menos páginas y no suelen s¡escribir quienes dedican memorables obituarios. Recuerdo la del gran Alfonso Sánchez, el crítico de cine de TVE durante muchos años. Nadie supo que se había muerto.
Soy un cinéfilo empedernido.
Carlos
Agosto 26, 2009 at 7:14 am
Gracias Pablo; la verdad es que este mundo es nuevo y por eso hoy he visto tu bienvenida a este mundo virtual. Aunque hablamos a menudo. éste será otro medio de estar en contacto y de cambair impresiones con otros aficionados. Un abrazo